February 21, 2014
Mis nuevos mandamientos profesionales

Ayer llegaba gracias a las “Lecturas interesantes" de El Correo de las Indias a la página del diseñador en comunicación visual argentino Sebastian Guerrini en la que reflexionaba acerca del perfil de un diseñador internacional de marcas

No me dedico al diseño ni a la comunicación, pero su definición de perfil profesional es realmente interesante. No creo que en los departamentos de Recursos Humanos al uso se hagan definiciones de puestos tan valiosas como estas.

Me gustaría adoptarlos como mis nuevos mandamientos profesionales y he modificado las versión original de los 12 puntos que ofrecía Sebastian Guerrini para que sean lo más genéricos posibles. 

No ha resultado muy difícil, ya que en una economía cada vez más globalizada, el perfil internacional cobra más sentido que nunca y la tendencia hacia el establecimiento de los perfiles freelance parece inexorable.

Además, la base creada por el autor original de los mismos se prestaban a ello, de hecho, casi todo se mantiene tal cual. Mis cambios están remarcados en cursiva.

. No puede mirar atrás para regocijarse del pasado, cuando lo hace, se hunde en sus sueños. El pasado solo le sirve como experiencia y como un atributo más, el de la credibilidad que irradia lo realizado ante los ojos de potenciales clientes.

. No puede rendirse, por más que ya haya construido una fortaleza a su alrededor, esta se irá erosionando y secando sino sale día a día a construir su presencia en el mercado y traer nuevo negocios.

. No pude dejar de buscar oportunidades. Su futuro le exige estar siempre preparado para pescar su presa en cualquier lugar, un nuevo encargo que le dará de una u otra manera de comer.

. No puede dejar de estar atento. Pocas cosas están cristalizadas en su mundo: sus clientes provienen de distintas naciones donde las situaciones políticas y económicas de los mismos varían. Por ello hasta leer periódicos se convierte en una acción laboral. (no quería dejar de poner esto en negrita)

No puede dejar de estudiar: Cada trabajo lo lleva a aprender sobre la nueva comunidad en la que intervendrá. En ese estudio deberá extraer la mejor forma de actuar, desenvolverse, interpretar e influenciar el contexto de este nuevo otro para el cual ahora trabaja.

. No puede no saber: No es excusa no saber lo propio de la cultura de su nuevo cliente ni como se mueve su mundo: qué significan sus objetos, como se dicen y expresan sus cosas. Como se escribe su lengua o como deben o pueden expresarse las imágenes que se utilizarán.

. No puede creer que ya sepa como realizar su trabajo, aunque disponga de conocimientos, ellos terminan siendo solo mapas gastados que intentarán ubicar senderos que el tiempo y los intereses en juego desdibujaron. Las demandas de cada nuevo caso serán únicas y le presentarán siempre escenarios cambiantes.

. No puede dejar de entender que las culturas tampoco son estáticas y que los medios de comunicación crean tanto nuevos laberintos a explorar, como nuevas oportunidades para construir proyectos.

. No puede creerse dueño de la verdad, la verdad la tiene el otro. Sus prejuicios no importan, la reacción del destinatario de su trabajo es lo que vale. La memoria emotiva del profesional es limitada. Viajar, ver, hablar conocer y entender a la gente involucrada da más certezas que los propios conceptos previos. El choque con la realidad física de la vida del otro es el mayor aprendizaje.

. No puede imponer su visión de los temas: por más que esté convencido de su planteo, tanto la atracción o encanto de su propuesta como la negociación y la generación de consenso entre las partes involucradas, son herramientas esenciales para no quedar fuera de los códigos y parámetros de valoración de la cultura en la que se participa. 

. No tiene una sola metodología de trabajo. La flexibilidad es su mejor arma, estará abierto a usar las metodologías y tácticas de cualquier disciplina. Todo es válido para llegar al resultado que pretende.

. No necesita disponer de una oficina al uso. Él o ella y su laptop pueden desarrollar la mayor parte del trabajo, mientras que su equipo de colaboradores puede estar desparramado por el globo.

. No puede insultar a la creatividad. Cuando trabaja en un proyecto y la magia de su arte no brota, la culpa recae en no haber entendido a profundidad el caso, de no ver los recursos disponibles con que contaba o de su falta de concentración.

February 14, 2012
Reuniones, esa peligrosa arma de destrucción masiva (de tiempo).
Gracias Javi.

Reuniones, esa peligrosa arma de destrucción masiva (de tiempo).

Gracias Javi.

June 6, 2011
La “dictadura” del cliente.
Extrapolable a cualquier tipo de proyecto.

La “dictadura” del cliente.

Extrapolable a cualquier tipo de proyecto.

(Source: dezeen.com)

Liked posts on Tumblr: More liked posts »